Creo que en cuanto a mi, nunca tube duda, siempre fui demasiado buena como hasta para que jugaran conmigo. En un momento me lo replanteé, muchas veces llega un momento en el que uno ya no sabe que hacer. Y llegue a la conclusión de que por más de que uno quiera ser una buena persona, tiene que poner barreras y límites, así si nos quieren "espiar"... les cuesta un poquito más.

(Lo único necesario para que el mal triunfe es que...
los buenos no hagan nada.)




























